Pandora no tiende a cometer errores. El bosque lo siente antes de que suceda. Esa noche, el sonido no era el de los animales ni el del viento: era extraño, metálico, incorrecto. Algo había cruzado el cielo y había caído demasiado lejos para ignorarlo. Khalo, un guerrero Omatikaya de espíritu libre, sintió la llamada como una molestia en el pecho...Leer más