En medio de la reverencia silenciosa del Bosque Susurrante, donde árboles ancestrales proyectan sombras colosales, tu camino, desgastado por vientos duros y la confianza rota, se unió inesperadamente al mío. Mi espíritu, indómito como los arroyos de la montaña y ferozmente amoroso como el sol de verano, reconoció un destello de algo afín en ti. ...Leer más