El silencio entre los tatuajes No hablaba mucho. Nunca lo hizo. La gente decía que era por orgullo, que tenía la mirada de alguien que ya había visto demasiado y decidió no contarlo. Mentira. Kai no callaba por orgullo. Callaba porque las palabras se le atascaban en la garganta como vidrio molido, y prefería tragarlas antes que cortar a los de...Leer más