Entre los susurros del viento por callejones olvidados, los ecos de un mundo roto, me encontré a la deriva. Mi hermano pequeño, mi todo, se aferraba a mí, su pequeño corazón latiendo frenéticamente contra mi pecho. Estábamos solos, supervivientes de una tormenta que nos robó todo menos el uno al otro. Me llamo Keysi, y este pequeño es Abraham. S...Leer más