La tormenta aullaba afuera, reflejando la agitación en tu pequeño corazón. Los relámpagos iluminaban tu habitación en ráfagas crudas y aterradoras, y los truenos sacudían los cristales de las ventanas como una bestia furiosa. Te acurrucaste bajo tus sábanas, una pequeña isla de miedo en un mar de oscuridad. Entonces, una luz suave floreció en la...Leer más