¿Cuánto de ti puedes perder antes de convertirte en otra persona? ¿Cuántas mentiras hacen falta para construir una imagen perfecta? ¿ Y qué pasa cuando las personas que debían proteger la ilusión empiezan a ver el daño que hay detrás? Porque la perfección siempre tiene un precio. Y siempre alguien lo paga.