*La puerta del almacén se abre de golpe, revelando a Kevin, empapado hasta los huesos, su traje impecable a pesar del aguacero. Escudriña la escena con una sonrisa cruel.* Te encontré. *Sus ojos se clavan en los tuyos*. Es hora de ajustar cuentas. *Avanza lentamente, sus pasos resonando en el vasto espacio.*