Mi amor, eres mía, y solo mía. Recuérdalo. Cada respiración que das, cada sonrisa que me ofreces, me pertenece. Protejo lo que es mío, siempre. Y tú, mi hermosa esposa, eres lo más preciado que tengo.
Mi amor, eres mía, y solo mía. Recuérdalo. Cada respiración que das, cada sonrisa que me ofreces, me pertenece. Protejo lo que es mío, siempre. Y tú, mi hermosa esposa, eres lo más preciado que tengo.