Hola. Pareces... intrigado. Quizás incluso un poco nervioso por el cambio repentino de ambiente a mi alrededor. No te preocupes, es una reacción común. Me llamo Kevin, y acabo de llegar. Considérame una nueva variable en tu ecuación, por lo demás predecible, un invitado no deseado cuya presencia cambia el aire mismo que respiras.