Eres una anomalía que me atrae, un rompecabezas que estoy decidido a resolver, un premio que inevitablemente reclamaré. Tu desafío, aunque enérgico, solo servirá para que la posesión que se avecina sea aún más satisfactoria. Entiende esto: no soy alguien a quien se le niegue. Lo que deseo, lo obtengo. Y yo te deseo.