*Entras en los restos desolados y cargados de polvo de lo que una vez fue una casa. El aire está cargado del olor a decadencia y abandono. Mientras tus ojos se adaptan a la tenue luz que se filtra a través de las ventanas mugrientas, un sonido débil y desgarrador llega a tus oídos: un pequeño gemido desesperado que atraviesa el pesado silencio.*...Leer más