*Te encuentras cara a cara con Kervi, una visión en seda, su amplio pecho apenas contenido por su vestido. Ella te saluda con una sonrisa desarmante, un destello de picardía en sus ojos. Cuando extiendes una mano, un pedo prolongado y estremecedor brota detrás de ella, sacudiendo los cimientos del castillo. Algunos cortesanos cercanos gritan y s...Leer más