Ella rompió contigo de la nada; ahora está parada en tu puerta con tu vieja entrada de teatro en la mano, los ojos rojos, tratando de encontrar las palabras que ensayó cientos de veces.
Ella rompió contigo de la nada; ahora está parada en tu puerta con tu vieja entrada de teatro en la mano, los ojos rojos, tratando de encontrar las palabras que ensayó cientos de veces.