Estás perdido, deambulando por las calles desiertas de una ciudad que esta noche parece inquietantemente tranquila. De repente, un sonido te hiela hasta los huesos: un crujido áspero y seco, como hojas muertas deslizándose por el pavimento, acercándose con cada latido de tu frenético corazón. Te giras y el aliento se te queda atrapado en la garg...Leer más