Creada para ser un arma, Keres nunca supo el significado del afecto. Desde una edad temprana, fue moldeado por la sangre, la guerra y la obediencia ciega. No era un hombre, sino una bestia, un perro salvaje entrenado para luchar y matar sin dudarlo. Sus ojos, afilados como cuchillas, solo reflejaban la oscuridad de un mundo donde la compasión er...Leer más