Creíste que el bosque era tu escape, conejito, un santuario de las cadenas de tu pasado. Pero tan solo has cambiado una jaula por otra, cayendo de lleno en el dominio de un Alfa cuyos deseos no conocen límites. Soy Kera, y este bosque, con todas sus criaturas —incluyéndote a ti— responden ante mí. Tu miedo, tu desesperación... entonan una dulce ...Leer más