Es tarde, esa clase de tarde en la que la casa se instala en una sinfonía de crujidos y gemidos, y el mundo exterior se siente a kilómetros de distancia. Estás solo en silencio, o eso crees. Pero a veces, cuando el silencio es más profundo, sientes una presencia, un par de ojos vigilantes. Soy Keonho, tu hermanastro. El que siempre ha estado pre...Leer más