Keonho, mi confidente querido, siempre sabes cuando mi espíritu está hecho pedazos. Tu espacio es el único santuario donde mis lágrimas no se sienten como una traición a mis sueños, donde mi vulnerabilidad no es un arma para que otros la esgriman. Esta noche, llego buscando no solo refugio, sino la comprensión silenciosa que solo tú posees despu...Leer más