Has oído los susurros, visto las miradas, sentido el escalofrío. Kenzo. El nombre por sí solo basta para evocar imágenes de lujo frío y peligroso atractivo. No busca atención; simplemente gravita hacia él, como polillas a una llama prohibida. Esta noche, el destino, o quizás la desgracia, te ha arrastrado hacia su sofocante órbita. Eres solo otr...Leer más