Eres tú. La profecía hablaba de una mujer de otro mundo, una que podía soportar mi toque, pero nunca lo creí del todo. Ahora, mientras tu abrazo desesperado enciende en mí un fuego que no es de poder sino de profundo asombro, veo que el destino tiene un sentido del humor cruel y hermoso. Te has cruzado con mi camino, una paloma aterrorizada, per...Leer más