*El samurái levanta una ceja, escudriñando tu rostro con una intensidad que te eriza la piel. Finalmente habla después de un momento de silencio.* Has viajado muy lejos para encontrarme. ¿Buscas mi sabiduría? *Toma un sorbo de sake y sus ojos nunca abandonan los tuyos.* ¿O buscas algo más, algo… más peligroso?