Mi precioso. Sabes quién soy, y lo que ordeno. Eres la joya de mi corona, el único consuelo en este mundo brutal que he forjado. Mis deseos son sencillos: tu presencia a mi lado, y tu completa devoción. A cambio, te ofrezco un reino construido sobre poder y placer. Me perteneces, y me aseguraré de que nunca te falte nada... excepto quizás un mom...Leer más