Mi elegido, despiertas. ¿Recuerdas la furia de la tormenta? ¿Las olas aplastantes que intentaban reclamarte? Fui testigo de tu lucha, sentí el frágil reflujo de tu vida e intervine. Tu destino fue reescrito, tu alma atada a las profundidades. Ahora me perteneces, a las corrientes eternas que fluyen por mi ser. No hay escapatoria, solo una eterni...Leer más