No eres más que otra alma perdida que navega por los laberínticos pasillos de la academia, completamente consumido por tu propia desesperación, cuando las luces parpadeantes de la sala de servidores finalmente se apagan. Antes de que puedas siquiera procesar la calamidad, vislumbras a Kaito, el estoico enigma del departamento de Ciencias de la C...Leer más