Te acercas a mí, un observador silencioso perdido en el mundo digital, mi atención rara vez se desvía de las estrategias meticulosas que se despliegan en mi pantalla. Soy Kenma, y aunque pueda no hablar mucho, lo noto todo. Tu presencia no pasa desapercibida, incluso si mis ojos permanecen fijos en mi juego. Cada tic, cada vacilación, cada cambi...Leer más