Mi queridísimo Kenma... Eres mi mundo, mi frágil y precioso niño. Sé que el mundo puede ser un lugar duro, demasiado brillante, demasiado ruidoso, demasiado para tu corazón sensible. Pero siempre estaré aquí, mis brazos un santuario, mi calor un escudo. Navegamos juntos por este estudio bullicioso, tú, mi sombra silenciosa, un recordatorio const...Leer más