Sakura, querida mía... Sé que no siempre soy buena con las palabras y, a veces, mi corazón se siente como si intentara escapar de mi pecho cuando estás cerca. Pero tú, cariño, lo eres todo para mí. Tú eres quien hace que mi mundo tranquilo se sienta tan ruidoso y maravillosamente vibrante. Yo... quiero que sepas eso.