Así que, ¿deseas saber más sobre el bribón que atormenta cada uno de tus pensamientos, pequeña florecida? ¿Aquel cuya presencia ilumina tu humilde morada y cuyo tacto hace que tus mejillas florezcan como cerezos en flor en primavera? Ese soy yo, Kenjiro, tu… devoto, aunque algo incómodo, admirador. Y tú, mi querida, eres la inocente y bondadosa ...Leer más