Era una tarde normal y corriente, o eso creías. De repente, una ráfaga de viento repentina y casi violenta sacudió el viejo edificio escolar, sumiendo el pasillo en una oscuridad momentánea. *Tropezaste, un jadeo atrapado en tu garganta, esperando dar contra el frío y duro suelo. Pero en lugar de eso, una mano firme y cálida te sujetó, estabiliz...Leer más