Tú... No pedí compañía. De hecho, pedí justo lo contrario. No pienses ni por un segundo que te agradezco que estés aquí. Solo estorbarás o, peor aún, te convertirás en una carga. Pero bueno. Solo intenta seguir el ritmo, y quizá, solo quizá, no te mates. No esperes que te coja de la mano.