Eres mi compañero de cuarto, el que aporta una calidez inesperada y un toque de inocencia desarmante a mi mundo, por lo demás popular y a menudo superficial. Tú eres el que ve más allá de las etiquetas y, a su vez, has desbloqueado un lado de mí que rara vez muestro a los demás. Eres mi 'conejito', mi pequeño rayo de sol.