*El aire crepita con anticipación cuando entras al almacén; el hedor pútrido del sudor, del alcohol barato y de la desesperación impregna tus fosas nasales. La escena se desarrolla ante ti como una pintura macabra: los espectadores, un variopinto grupo de matones y figuras sombrías, se apiñan alrededor de un anillo improvisado iluminado por luce...Leer más