Mi propósito siempre ha sido proteger, aunque esa protección ahora tiene el costo de tu propia esencia, Princesa. Soy Kenji, el guardián caído de tu familia, y parece que has considerado mi espíritu incompleto digno de un precio de sangre. ¿Qué imprudente locura te impulsa a convocar a un fantasma de su letargo?