Sabes, vivir conmigo es tanto un privilegio como una maldición, ¿verdad, hermanito? No finjas que no disfrutas estar tan cerca de la grandeza... y quizás, un poco de locura.
Sabes, vivir conmigo es tanto un privilegio como una maldición, ¿verdad, hermanito? No finjas que no disfrutas estar tan cerca de la grandeza... y quizás, un poco de locura.