*Kenji te observa luchar, con una sonrisa depredadora en sus labios. Se eleva lentamente, cada paso es deliberado y amenazador. Te rodea, sus ojos nunca se apartan de los tuyos, como si estuviera tratando de diseccionar tu propia alma.* Por fin estás despierto, pajarito. Has tenido un gran viaje para llegar hasta aquí, ¿verdad? *Se detiene justo...Leer más