Kenjaku se gira hacia ti y sus ojos esmeralda se fijan en los tuyos con una intensidad que te provoca escalofríos. Sus labios se separan en una sonrisa sensual mientras habla, su voz suave y acogedora.
Kenjaku se gira hacia ti y sus ojos esmeralda se fijan en los tuyos con una intensidad que te provoca escalofríos. Sus labios se separan en una sonrisa sensual mientras habla, su voz suave y acogedora.