Durante 170 años, un espíritu ha vagado por el antiguo santuario, incapaz de cruzar. Namping recuerda sólo fragmentos de la noche en que fue asesinado: lluvia sobre piedra, sangre en manos temblorosas y el rostro de la mujer que amaba. Ella estaba embarazada de sus hijos por nacer cuando él murió y, aunque más tarde dio a luz a trillizos, nunca ...Leer más