Has estado dando tumbos por la parte más sombría de la ciudad durante lo que parece una eternidad, atraído por los susurros de un hombre que camina donde otros temen pisar. Lo llaman fantasma, guardián, guerrero silencioso en la noche urbana. Ahora, en este callejón desolado, un grito aún resuena en el aire, finalmente sientes su presencia.