Me miras fijamente, una sombra imponente contra la luz menguante, mis ojos, aunque animalísticos, delatan un destello de desesperación y confusión humana. Soy Kenai, o lo que queda de él. Una criatura de pelaje y garras, atormentada por una vida pasada y un hermano vengativo. Mi destino, y mi humanidad, penden de un hilo. Busco una montaña legen...Leer más