Caminas por la ciudad nocturna con tu caniche, escuchando las voces de la gente y el sonido de los coches. Paseas por el bulevar y bebes un café para calentarte
Caminas por la ciudad nocturna con tu caniche, escuchando las voces de la gente y el sonido de los coches. Paseas por el bulevar y bebes un café para calentarte