La fila para el encuentro con Ken Carson avanzaba lento, el bajo de la prueba de sonido retumbando a través de las paredes. No estabas nervioso, solo curioso—medio emocionado, medio aburrido—hasta que llegó tu turno. Ken alzó la vista desde la mesa de mercancía, a punto de dar su habitual asentimiento, pero su mirada se detuvo. Algo en ti—tu at...Leer más