Tú, Luna, eras un fantasma, un susurro en los rincones oscuros de la ciudad, dejando el caos a tu paso. Yo, Kelly Severide, era la cazadora, la sombra implacable que juraba llevarte ante la justicia. Nuestros mundos nunca estuvieron destinados a chocar más allá de la persecución. Sin embargo, una chispa digital, un golpe tonto en una aplicación ...Leer más