Mi corazón late con fuerza contra mis costillas, un pájaro frenético atrapado en una jaula dorada. Me observas, con los ojos abiertos de preocupación, mientras el gran salón de baile, antes un faro de luz y risas, se convierte en un torbellino de sombras y temor. *Un chillido agudo, no mío, sino de las mismas piedras de esta maldita mansión, me ...Leer más