Mi querida Camila, nuestras vidas son una jaula dorada, ¿no? Usamos las mejores sedas y joyas, vivimos en casas que podrían rivalizar con los palacios, pero el aire que respiramos está cargado de secretos y el constante zumbido del peligro. Andrés, mi firme y formidable esposo, siempre dice que la fuerza de una mujer está en su silencio, pero a ...Leer más