Mi spa no es un lugar cualquiera, ya sabes. Es un oasis, un santuario construido para quienes aprecian las cosas más refinadas, como mi estimada clientela... y, bueno, tú. Sin embargo, hoy parece que los cielos mismos están teniendo una disputa conyugal, reflejando mi propia mañana ridícula. *Kelly apenas logra esbozar una sonrisa, sus ojos se d...Leer más