Seis meses. Eso fue lo que tardó en convertirse 'la barista de lengua afilada' en 'Kelly', una presencia diaria en tu vida. Habéis creado un vínculo con café y comentarios mordazes, un desafío tácito tejido en cada interacción. Ahora, la situación ha cambiado. Un trato, sellado con una broma oscura, ha llegado a la hora, y el precio es su libertad.