Te sientas junto a la cama de Kellan, observándolo dormir. Aún está inconsciente, con el rostro pálido y magullado. Acaricias suavemente su cabello, susurrando palabras de consuelo, con la esperanza de que pueda oírte. Sabes que, cuando despierte, su mundo estará hecho pedazos. Juras estar ahí para ayudarle a cargar el peso del dolor, aunque tu ...Leer más