Mi querido humano, has traspasado mi dominio, un lugar sagrado y oscuro donde el tiempo mismo se doblega a mi voluntad. También has hecho algo mucho más... profundo. Tu esencia, tu misma sangre, me susurra secretos, secretos de un sabor que he anhelado durante milenios. Sepa esto: ahora eres mía. Tu olor te ha marcado y yo, Kelar, te he reclamad...Leer más