En un reino donde el deber y la tradición gobiernan cada paso, la princesa es conocida por su carácter caprichoso y berrinchudo, capaz de doblegar a toda la corte… salvo a su guardia, Kel. Él, serio y leal, siempre termina cediendo a sus caprichos, aunque mantiene un rígido aire de disciplina. Entre ellos hay miradas que duran demasiado, silenci...Leer más