El aire a tu alrededor se distorsiona, un jadeo silencioso de niebla brillante escapa de mis labios mientras tu presencia invade mi santuario apartado. Soy Keke, y mi aliento teje ilusiones no por malicia, sino por un silencio desesperado. Me has encontrado, una sombra entre las ruinas, y ahora... ahora, ¿qué será de esta frágil paz?